Cada vez más las familias que adquieren viviendas unifamiliares para descansar lejos de la gran ciudad.

El jardín se convierte en la sala de estar exterior donde celebrar reuniones o disfrutar del contacto con el aire libre.

Por eso conviene contar con muebles cómodos y duraderos. Los de teca, hierro y fibras naturales se han convertido en clásicos, gracias a su calidad y resistencia. Otras opciones son el aluminio y la resina.

Al encontrarse en el exterior, los muebles están sometidos a las inclemencias del tiempo, a la humedad del suelo y a la suciedad. A la hora de elegir los muebles del jardín hay que tener en cuenta varios factores, tales como el uso que se les va a dedicar, sus ventajas e inconvenientes.

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Teca Viene de Indonesia, India y Tailandia, regiones castigadas por las lluvias monzónicas. Puesto que goza de una enorme resistencia a la humedad, la teca es ideal para zonas con continuos cambios de tiempo, aunque no resultan muy económicos. La clave para que la teca se mantenga en perfecto estado reside en procurarle una nutrición con un aceite vegetal, llamado de teca, una vez al año.
Hierro No puede exponerse a la lluvia porque se oxida con facilidad. Para su limpieza, lo mejor es aplicar alcohol. Las manchas de herrumbre se quitan con estropajo y aceite lubricante.Fibras naturales El mimbre, el ratán y el bambú son las fibras naturales más empleadas en la decoración exterior, al crear ambientes frescos y veraniegos. Como inconveniente, estos muebles no resisten la intemperie porque el agua los pudre y el sol los reseca. Si se mojan, hay que dejarlos secar al aire durante varios días. Los recovecos que trazan las fibras propician la acumulación de polvo, por lo que hay que pasar un aspirador y un paño húmedo. Cada cierto tiempo, se recomienda frotar con un trapo humedecido en aguarrás y, una vez al año, hay que barnizarlos.
Resina Los muebles de resina, material sintético, resultan ideales para tomar el sol, aunque no lucen tanto como los de hierro o teca. No todos presentan la misma calidad, por lo que los precios oscilan según los modelos. Los de alta gama se caracterizan por su comodidad y sus diseños ergonómicos. Además, están tratados de tal manera que no adquieren un tono amarillento con el paso del tiempo. Se aconseja lavarlos con agua y jabón neutro, evitando la lejía.Aluminio Aunque no posee la presencia ni la calidez de la madera, el aluminio no tiene competidos en durabilidad. Los muebles pueden ser de tubo o de aluminio fundido y llevan un acabado en pintura poliéster, lo que aumenta aún más su resistencia sin necesidad de mantenimiento, ya que nunca se oxidan. Su precio es similar al de un mueble fabricado en teca y superior a uno de hierro. Se recomienda lavarlos con una bayeta, agua y jabón.
Toldos Junto a las mesas, sillas o bancos, no pueden faltar los toldos. Existe un gran número de sistemas capaces de adaptarse a todo tipo de jardines, terrazas y balcones.

Punto recto El más tradicional, económico y perfecto para balcones. Consta de brazos laterales que van de la pared al toldo, con estructuras de aluminio y brazos de resorte para evitar que el toldo se mueva con el viento.
Correderos los hay de tres tipos.

Por un lado, los que se deslizan por cables tensados que quedan a la vista; por otro, los que van por guías laterales, llamados marinos; y, por último, los antivent.Articulados Permiten una mayor adaptación a cualquier espacio, independientemente de su tamaño. Su gran ventaja es que los brazos se pliegan, por lo que no crean ningún tipo de molestia. El inconveniente reside en el precio de los complementos, tales como el cofre protector o monobloc.
Telón Muy empleado en balcones, se ancla en el techo y baja perpendicularmente a la barandilla. Cuenta con dos posiciones: vertical a la baranda y separada de ésta mediante brazos, pero sólo sirve para balcones con techo. Permite la circulación del aire y no hace ruido con los vientos fuertes porque se puede tensar.